
No sé si creer plenamente en esta máxima. Por el lado del sentido de los niños yo creo que es completamente cierto, pues ellos qué beneficio real obtienen de mentir, además es la etapa en la que la sinceridad está más a flor de piel.
Tratando el asunto en lo concerniente a los borrachos, comienza mi incredulidad. Si bien he notado que el incosciente, lo mejor guardado y la boca dan rienda suelta, es común que al día siguiente llegue la amnesia y el negar lo que se dijo.
Hay tres reacciones que se me hacen interesantes al momento de estar en estado etílico: una, se deja fluir toda la carga sentimental que se ha contenido acompañado de lágrimas, insultos, etc. etc. etc.; otra, se recurre a hablar de manera directa, casi brutal, y expresar lo que se siente; y una tercera, lanzar miles de flores.
Qué raros somos los seres humanos y que cosas se dicen o escriben en un estado así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario