Hace un par de semanas se cerró un ciclo, bueno, al parecer momentáneamente pues hay esperanzas de retomarlo tiempo después.
Fue una despedida gratificante. Por un lado me reconfortó ver y saber que hay directivos que realmente saben la importancia de la preparación de su personal, que animen a tomar oportunidades que significan su superación. Además, de que no se limiten a primeras impresiones, sino que realmente evalúen el desempeño tomando en cuenta todos los factores que influyen en él.
Por otro lado, me dio gusto volver a ver a mis ex alumnos y ver que de cierta manera dejé una pequeña huella en su camino.
Todo esto me hizo añorar la docencia, el contacto con las personas. Ahora estoy en otra rutina y no me desagrada, pero en verdad extraño la interacción con un grupo.
Agradezco haber trabajado en esta institución, pues además de permitirme tener una nueva experiencia en la docencia en el trabajo con adolescentes, me dejó probar y observar una realidad diferente, una de esas tantas que hay en nuestro país.
Creo que es importante que a todo alumno se le reconozca como persona e individuo, que uno se esfuerce por recordar su nombre, así como reconocerle y ayudar a forjar su identidad; esto lo menciono porque he comprobado el efecto que tiene, y que a mi parecer, es positivo.
Espero que en un futuro, pueda regresar con nuevas experiencias... mientras tanto, à bientôt!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario